Hoy he empezado por los armarios, porque actualmente tengo un proyecto cuya obra no estoy realizando yo, y como siempre, surge alguna diferencia entre la ejecución por parte del contratista y las necesidades del cliente.
En este caso es un vestidor que mi cliente ha querido dejar abierto para iluminarlo con luz natural procedente del dormitorio. Se hizo necesario poner puertas a los armarios para preservarlos del polvo y el contratista colocó unos precercos sobre un zócalo de obra para luego asentar las puertas. El sistema constructivo de este armario es bueno, pero como es un armario completo haciendo "C", es decir: lado izquierdo, rincón, frente, rincón y lado derecho, se ha conseguido que casi no se pueda acceder a los rincones, ya de por si, un espacio bastante desaprovechado de los armarios.
En este caso, lo más interesante es no hacer nada de obra y que sea el carpintero, junto con el decorador y el cliente, los que delimiten los espacios del armario. Al realizar el armario completo el carpintero, utilizando todo el espacio libre, hay más posibilidades de no tener elementos que interfieran tanto en el diseño del propio armario como en el acceso a todos los rincones. En estos casos se suele hacer un armario "en cajón" al que luego se le adaptan las puertas. Esto nos permite aprovechar hasta el último de los rincones de nuestro armario.
Otro día comentaremos los acabados de los armarios, sus ventajas e inconvenientes.
Adiós amigos
Almudena
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